La carretera de la muerte
Por Mark Steven Woolley (ultrafondista)
Es la búsqueda de este límite lo que nos resulta tan atractivo, la búsqueda de la barrera que separa la bravura de la locura y es la búsqueda de la aventura lo que nos hace sentir tan vivos.
Nuestra vida moderna, en gran parte está ausente de aventura y si lo deseamos, nunca tenemos porque vivir incomodidades, no tenemos que pasar hambre y nunca tenemos porque sentir miedo. Eso es precisamente lo que hace la mayor parte de la población, pero pienso que se equivocan. Para llegar a estos niveles de comodidad hay una historia, una historia muy triste, llena de hambre, sufrimiento, miedo y por último la muerte.Esta crónica es el relato de nuestra aventura en la carretera de la muerte, la N340 que separa las ciudades de Málaga y Almería. No solo buscamos un reto deportivo sino también intentamos comprender y vivir la historia que hay detrás de aquella huida tan desesperada de los refugiados en 1937.
En el 6 de febrero 1937 durante la guerra civil española, Málaga cayó bajo el dominio franquista, lo cual provocó una huida masiva de los ciudadanos hacia la ciudad de Almería por la carretera N340. Se estima que salieron huyendo de Málaga unas 150.000 personas. Se formó lo que se conoce como la desbandá. Fueron atacados por los barcos y aviones italianos e alemanes y solo unos 30 mil llegaron a Almería, recorriendo unos 200 Km. aproximadamente por la costa. El nivel de la masacre fue tan elevado que hasta los años 60, todavía era posible encontrar cadáveres y esqueletos a lo largo del recorrido.
Con la historia de la "desbandá" en mente y el conocimiento de los conflictos armados recientes decidimos que teníamos que usar esta oportunidad para mejorar, en lo que podamos la situación de los refugiados de hoy. Si la historia nos sirve de algo, es para aprender de nuestros errores pero también podemos usar la memoria para mejorar nuestro mundo hoy. Por eso decidimos colaborar con Médicos Sin Fronteras e intentar recaudar fondos por ellos usando la idea de los refugiados de 1937 para los refugiados de hoy. Nuestras intenciones eran totalmente humanitarias, y totalmente ausentes de cualquier sentimiento político. Aun así, cuando publicamos nuestras intenciones algunas personas nos entendían mal y nos acusaban de levantar ampollas y de intentar fomentar el malestar. Supongo que eso era inevitable, pero sólo puedo decir a estas personas que se han equivocado con nuestras intenciones. En cualquier conflicto armado hay refugiados, pobres desgraciados que no tienen la culpa de nada pero se encuentran en circunstancias desesperadas. Intentamos ayudar estas personas, nada más.

Mi relación con la carretera de la muerte empezó el año pasado cuando mi amigo Paco Eltziar intentó hacerlo en solitario en febrero de 2008. Llegó a Salobreña, unos 90 Km., pero la distancia, el mal tiempo y la soledad le venció aquel año. Cuando me propuso hacerlo en un pequeño grupo este año, no lo pensé ni un segundo. Era precisamente el tipo de aventura que me emociona y con la historia tan intensa y triste detrás, sabia que tenia que vivir la experiencia por mi mismo y meter mi cuerpo al límite e intentar comprender, en la medida de lo posible, como tuvo que haber sido para los pobres desgraciados en 1937.
Así Paco Eltziar, Peri y yo nos encontramos entre familiares, amigos y Médicos Sin Fronteras justamente delante del ayuntamiento de Málaga el viernes 6 de Febrero 2009, a las 6 de la tarde, listos para enfrentarnos a los 210 Km. de la carretera de la muerte entre Málaga y Almería. Acompañándonos nuestro equipo de apoyo formado por Javi, nuestro conductor, Carlos el copiloto y Quino, en su bicicleta. Aunque no le dí mucha importancia al comienzo de la carrera, estos hombres iban a significar la diferencia entre el fracaso y el éxito del proyecto.
En total hemos cubierto los 210 kilómetros y con 1936 m. de desnivel acumulado positivo entre los ayuntamientos de Málaga y Almería por la antigua N340 que separa ambos ciudades. Tardamos un total de 35:44 horas. Paco y Peri son dos amigos muy fuertes en todos los sentidos y dignos de mi admiración. Ambos sufrieron, sobre todo Paco con su resfriado pero en ningún momento perdieron la sonrisa de sus caras. Sé que podría alcanzar cualquier meta con ellos, solo tendría que plantearlo. Nuestro equipo de apoyo, o mejor dicho, nuestros ángeles de la guarda, Javi y Carlos, eran simplemente perfectos. Siempre disponibles, siempre de buen humor y siempre pendientes de nosotros. Gracias chicos, sois la leche; pero la verdad es que no sé como dar las gracias, nunca podría decirlo con palabras suficientemente fuertes. Quino en su bici también era la leche, siempre quedando con el último, procurando que nadie se quedaba atrás. Charo y Paco senior nos acompañaron durante unos 80 Km., una distancia considerable y nos ayudaron sobretodo a mantenernos en pie durante los últimos kilómetros. El club Sexitano de Almuñecar se quedará siempre en mi mente como uno de las sorpresas más agradables de mi vida y el calor humano expresado por Elías, quien dejó de dormir una noche para poder acompañarnos también se apreciaba. Y de nuestro amigo Juan, que quedaba atrás, llegó a Almuñecar antes de abandonar, pero feliz con su intento.
Para el año que viene, lo más probable es que repitamos. No sé si como corredores o como apoyo a otros corredores que quieran asomarse al reto. Lo que si es seguro es que hemos empezado algo nuevo e importante en el mundo del ultrafondo que no se quedará con nosotros. Quiero destacar que la carretera de la muerte siempre debe de ser en homenaje, sin competición y que cada persona busque su propia paz con el pasado. No debemos olvidar nunca que nuestras vidas están construidas sobre las vidas del pasado. A lo mejor suena raro, un inglés hablando así pero España, Andalucía, es mi país adoptado y mi homenaje no solo ha sido para los refugiados, sino también ha sido una expresión de mi admiración para este maravilloso país, su cultura y su historia. Para mi ha sido una de las experiencias más acogedoras de mi vida.
Comentario del autor de este blog: Mark, ojalá todos los españoles usaran tan bien este idioma como lo haces tú. Enhorabuena.

